CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno federal puso en marcha la Clave Única de Registro de Población (CURP) biométrica, una actualización que añade a la tradicional clave de 18 dígitos, datos biométricos como reconocimiento facial, huellas dactilares y escaneo del iris, con la promesa de reforzar la seguridad en la verificación de identidad y agilizar trámites ante dependencias públicas y servicios privados.
El rediseño del documento fue formalizado en julio pasado, tras una reforma a la Ley General de Población que establece las bases jurídicas de la CURP con datos biométricos, al incorporar nuevos artículos en la legislación vigente.
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