MÉRIDA, Yuc., (apro) .- “Maten a esa maldita perra” y “quémenla viva” son algunas de las amenazas directas de las que es víctima Ericka Contreras. Tras lograr, en 2025, que su agresor vicario, Mauricio “N”, fuera vinculado a proceso y enviado a prisión preventiva por este delito y por desaparición forzada al sustraer a su hija Lucía, la violencia en su contra escaló al terreno digital y mediático.
Ericka denunció formalmente ser víctima de una campaña de odio que, asegura, es financiada por el propio Mauricio. En este acoso participan integrantes de la comunidad incel y figuras públicas como el influencer “Al3x Flores”, conocido a nivel nacional por ser un “activista” de los derechos de los hombres.
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