TEUCHITLÁN, Jal., (apro) .- Restos humanos fragmentados, nuevas fosas clandestinas y evidencias de quema de cuerpos fueron documentados en el Rancho Izaguirre, donde colectivos de búsqueda sostienen que operó un sitio de inhumación, reclutamiento forzado y adiestramiento, mientras denuncian rezagos, opacidad y maltrato institucional.
La visita, realizada durante un cateo encabezado por la Fiscalía General de la República (FGR), reunió a integrantes de Guerreros Buscadores de Jalisco, Huellas de Amor, Luz de Esperanza y Manos Buscadoras. Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos (FUNDEJ) acudió, pero se retiró sin fijar postura.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí