GUADALAJARA, Jal. (apro).-Este miércoles se cumplen 34 años de las explosiones del 22 de abril de 1992 —que dejaron 225 muertos, cientos de lesionados y devastación en más de 10 kilómetros de colectores del sector Reforma—, y los sobrevivientes denunciaron abandono institucional, retrasos en su atención médica y el riesgo inminente de que se agoten los recursos del fideicomiso que sostiene sus apoyos.
En 1992, en el barrio de Analco se originaron dentro de la red de drenaje de la zona múltiples explosiones; la razón fue un derrame de gasolina de un poliducto que llegó hasta el colector de aguas residuales, el drenaje de la ciudad.
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