TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Ana Luisa tiene 27 años y una determinación que desafía la tragedia. El pasado 13 de abril su vida cambió drásticamente cuando su marido y padre de sus hijos, Pablo Ruiz Córdova, la atacó con un machete, provocándole la pérdida de ambas extremidades superiores. Hoy, de vuelta en su hogar, Ana Luisa no solo sana sus heridas físicas, sino que lucha contra la ausencia de la cotidianidad que le daba identidad: el crossfit, su motocicleta y el sustento que generaba vendiendo perfumes y rosas de tela.
El 24 de abril, mientras la Policía Estatal capturaba a su agresor en el municipio de Cintalapa, donde se ocultaba con la complicidad de dos hombres, Ana Luisa regresaba a su casa en la colonia Los Manguitos.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí