José Gil Olmos
MÉXICO, D.F., 3 de diciembre (apro).- Enrique Peña Nieto cayó de la gracia de la opinión pública internacional que hasta la aprobación de la reforma energética lo calificaba como el salvador de México. Hoy es uno de los peores gobernantes del mundo, incapaz de encontrar a 43 estudiantes rurales y de detener al narcotráfico que domina una buena parte del territorio nacional.
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