MÉXICO, DF, 3 de septiembre (apro).- El Partido del Trabajo llegó a la 63 Legislatura de la mano del PRD con seis diputados, sin embargo, no fue a su aliado a quien hoy recurrió el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, para buscar apoyo e impedir la disolución del organismo, sino al PRI.
Desde mediodía, Anaya ingresó al salón de plenos de San Lázaro y buscó afanosamente al coordinador de la fracción mayoritaria y partido en el gobierno, el priista César Camacho Quiroz.
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