CIUDAD DE MÉXICO (apro) .- Con la colocación de un contador frente al Poder Judicial de la Federación (PJF), que recuerdan los 98 “días de impunidad” o retraso de la audiencia inicial por homicidio culposo de Miguel Ángel Rojas, uno de los dos jóvenes que murieron en el festival Axe Ceremonia, su familia exigió justicia.
Con pancartas y gritos en referencia a una pronta resolución para los padres y hermana del fotoperiodista acaecido, acompañados por miembros de su equipo legal, la colectiva “Justicia para Miguel”, dos representantes de asociaciones civiles de derechos humanos, sumaron unas 50 personas al pie del edificio del PJF, al sur de esta ciudad.
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