CIUDAD DE MÉXICO (apro).-El Reloj del Juicio Final avanza inexorablemente. La amenaza potencial de la inteligencia artificial, el cambio climático y el uso indebido de la biotecnología han acelerado sus manecillas; el Boletín de la Junta de Ciencia y Seguridad de los Científicos Atómicos lo fijó a 85 segundos de la medianoche, lo más cerca que ha estado la humanidad de su destrucción.
Es el momento más cercano al abismo en la historia de este reloj simbólico.