Fingió ser de las FARC… pero era narco mexicano

BOGOTÁ (Proceso).- Cuando el nombre de Irineo Romero Sánchez apareció en julio pasado en una lista que lo acreditaba como guerrillero de las FARC, un oficial del Comité de Inteligencia del gobierno colombiano, que verificaba los antecedentes de los combatientes reportados por esa organización insurgente, les dijo a sus compañeros: “Pongámosle cuidado a este Irineo. Ese nombre (inusual en Colombia) me dice algo”.
Las sospechas del oficial aumentaron cuando revisó la documentación de soporte. En ella, la identificación de Irineo le pareció extraña. Era una fotocopia de una credencial del Instituto Federal Electoral (IFE) de México expedida en la ciudad de Puebla en 2013. La revisó minuciosamente.

El Tlatoani y su pepenado

Por: Héctor Tajonar

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Como en la época del imperio azteca, Enrique Peña Nieto ha pepenado a quien decidió imponer como su sucesor (el verbo pepenar proviene del vocablo náhuatl tlapepenaliztli, que significa escoger). En la tradición inmutable del priismo, el destape de José Antonio Meade evoca el proceso de selección de los tlatoanis mexicas descrito por Fray Bernardino de Sahagún en el Códice Florentino, glosado por Miguel León Portilla: “Con el nombre de varios candidatos en los labios, y posiblemente con el de uno solo en el pensamiento, comenzaba a entrevistarse con el señor de Tacuba, y con el más importante de Tetzcoco… Sondeaba opiniones. Veía después al jefe de los pochtecas o mercaderes, hombre de gran poder económico y consiguientemente de gran fuerza política. Tal vez éste pedía sólo que el futuro tlatoani diera facilidades al libre ejercicio y desarrollo del comercio y de las industrias o artesanías o, como diríamos ahora, a la iniciativa privada” (Vuelta, 130, septiembre de 1987). Después de las consultas, “se hacía una la palabra”. Todos aceptaban la selección hecha por el tlatoani, de quien habría de sucederlo como “gobernante supremo”. Así fueron elegidos Moctecuhzoma Ilhuicamina y Axayácatl.

Bajar el sueldo de la alta burocracia, otra promesa incumplida

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El pasado 5 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto dirigió un mensaje a la nación para justificar la liberación del precio de las gasolinas, que se incrementó contrariamente a lo que él mismo ofreció al promover la reforma energética.
Los sueldos de los mandos superiores de la burocracia –dijo el mandatario– se reducirían 10% durante el primer trimestre de 2017. Fue la única medida concreta con la que, por medio del entonces titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, intentó atemperar la indignación social.

Ante la sordera legislativa, el repudio generalizado

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La aprobación de la Ley de Seguridad Interior (LSI) el pasado 30 de noviembre con los votos de los diputados del PRI y sus aliados en San Lázaro echó por la borda los informes de organizaciones nacionales e internacionales, así como las llamadas de alerta y recomendaciones de organismos de derechos humanos de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la fallida estrategia de militarizar la seguridad pública en los últimos 10 años en México.
De nada valieron las múltiples advertencias, pues esa ley –que da amplias facultades al presidente de la República para mantener de forma indefinida a miembros de las Fuerzas Armadas en las calles– impulsada por el priista César Camacho Quiroz fue avalada por 248 votos.

Más poder a los ya todopoderosos

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Los militares mexicanos están por conseguir lo que por tantos años buscaron: la protección legal a cambio de participar en el combate a la delincuencia. Y, de paso, consolidarse como un estamento que crece en presencia e influencia en el país, sin que informe de lo que hace y mucho menos rinda cuentas a nadie que no sea el presidente de la República en su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
Gracias al apoyo de los partidos Revolucionario Institucional y del Verde, de una fracción de diputados de Acción Nacional y el respaldo de algunos legisladores del PRD y uno del Partido Encuentro Social, el Ejército y la Marina tendrán un mayor peso en la de por sí ya militarizada seguridad del país.

Junto con Videgaray, la estratagema perfecta

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La historia de influencia política y ayuda mutua entre Luis Videgaray, José Antonio Meade Kuribreña y José Antonio González Anaya comenzó a escribirse en las aulas del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), pero encontró un sentido de cofradía tecnocrática a principios del gobierno de Felipe Calderón, cuando Agustín Carstens, profesor y exjefe de los dos últimos, era secretario de Hacienda.
En diciembre de 2007 se negociaban con los gobiernos estatales los cambios a la Ley de Coordinación Fiscal, para permitirles el acceso a más recursos. Algunas entidades estaban en franca crisis y a punto de quebrar, entre ellas el Estado de México, que heredó un desorden administrativo del gobierno de Arturo Montiel.

Estirpe panista, sello priista, ideología itamita

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La biografía familiar, estudiantil, política y administrativa de José Antonio Meade Kuribreña tiene el sello del PRI, del que es aspirante presidencial, pero se sirvió de su remota estirpe panista y su perfil católico para trepar en la élite burocrática con Vicente Fox y sobre todo con Felipe Calderón.
En efecto, Daniel Kuri Breña Gordoa, tío abuelo de Meade, fue en 1939 uno de los fundadores del PAN. “Fue de los hombres más cercanos a Manuel Gómez Morin, quien lo envió a convencer a Efraín González Luna”, detalla Teresa Gómez Mont, historiadora de larga militancia e integrante de la Comisión de Doctrina de ese partido.

100 años: Tributo a Andrés Huesca y su arpa mágica

 

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Durante la Época de Oro del cine nacional, al cantor, compositor y arpista veracruzano Andrés Huesca se le bautizó El jarocho del arpa maravillosa, quien tras morir prematuramente hace 60 años en la misma ciudad que Jorge Negrete, Los Ángeles, fue enterrado junto al sepulcro de El charro cantor, en el lote de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) del Panteón Jardín.

¡Ahí vienen los rusos!

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- La andanada de acusaciones temerarias con respecto a la presunta “intervención rusa” en las elecciones de 2018 en México tiene el propósito de generar una cortina de humo para esconder la muy real injerencia ilegal que ya se encuentra en proceso desde Los Pinos y los Estados Unidos. Con base en mentiras y datos fabricados a modo, y como si todavía estuviéramos inmersos en la Guerra Fría, voceros del régimen, como Javier Tejado, Gabriel Quadri, Pablo Hiriart, Felipe Calderón, Shannon O’Neil y Fernando García Ramírez buscan sembrar el miedo y fomentar el pánico entre el electorado.

El propósito es alejar a los ciudadanos de las urnas y así perder la oportunidad de lograr un cambio político pacífico durante las próximas elecciones presidenciales.