CERCO MILITAR EN GUANAJUATO

GUANAJUATO, Gto., 3 de marzo (proceso).- El pasado 23 de enero el arzobispo de León, José Guadalupe Martín Rábago, exhortó al crimen organizado a permitir que los peregrinos vengan a Guanajuato para ver al Papa Benedicto XVI, quien estará en la entidad a fines de este mes: “Que colaboren siquiera permitiendo que todas estas personas vengan a un acto totalmente respetable. Que no lo aprovechen para hacer algo que pudiera llevarnos a una experiencia de duelo y muerte”, pidió.
Su petición “””interpretada como un llamado a la tregua””” obtuvo respuesta a los pocos días, cuando aparecieron 11 narcomantas en varios municipios guanajuatenses. En ellas la organización Los Caballeros Templarios aceptó la propuesta a condición de que a su cártel rival, Nueva Generación, se le impida operar en Guanajuato.

AL SENADO, DINOSAURIOS, JUANITAS Y TELEVISOS

MÉXICO, D.F., 3 de marzo (proceso).- Una soterrada rebelión se gesta en el PRI luego de saberse que dirigentes de sectores como el Movimiento Territorial y el Frente Juvenil Revolucionario, legisladores con arraigo estatal y organizaciones adherentes al partido fueron marginados de las listas de aspirantes plurinominales al Senado y a la Cámara de Diputados para privilegiar al viejo corporativismo sindical, a personajes vinculados con las dos grandes televisoras y presumiblemente para incluir a “juanitas”, es decir candidatas que una vez electas renuncien para cederle su curul a un suplente varón.
Mientras el conflicto interno crece, la dirigencia nacional y el aspirante presidencial Enrique Peña Nieto hicieron las paces con el mandatario Felipe Calderón, luego de una reunión privada que con él sostuvo Pedro Joaquín Coldwell, presidente del CEN del PRI, el pasado 27 de febrero.

TRES GENERACIONES DE VIOLENCIA

MÉXICO, D.F., 3 de marzo (proceso).- Armas de fuego tronaron el medio día del martes 28 de febrero en el penal de Culiacán, Sinaloa. Provenían del módulo 8.
Los celadores que acudieron al área encontraron a uno de los presos de la celda 24 colgando de los barrotes de su dormitorio, sólo sostenido por un par de agujetas enredadas en el cuello. Se trataba de Pablo Tostado Zamudio, quien ingresó dos días antes, acusado de secuestro.