SALTILLO, Coah. (apro).- Un viernes negro se vive en la región sureste de Coahuila con el inicio del despido masivo en las plantas de la empresa General Motors, las cuales se ubican en Ramos Arizpe y donde se anunció que sólo quedará un turno, pues dejarán de laborar mil 900 trabajadores.
La medida ocurrió tras las declaraciones del presidente Donald Trump de que no se necesitan los vehículos fabricados en México, pero también luego del anuncio de la armadora de una inversión de mil millones de dólares en las plantas que se ubican en Coahuila, Guanajuato, San Luis Potosí y Estado de México en el 2026 y 2027.
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