Jenaro Villamil
MEXICO, DF, 2 de julio (proceso).- En la explanada de la sede nacional del PRI se extrañó durante la noche del domingo 1 la llegada de los grandes contingentes para celebrar el ansiado retorno a la Presidencia de la República, tras la amarga derrota de 2000. En lugar de los miles de “fuerzas vivas” priistas, estaban los fans de Enrique Peña Nieto. En vez de los grandes sectores del tricolor (popular, obrero y campesino) estaban los operadores de la campaña, algunos gobernadores y los afiliados a cuatro secciones del sindicato petrolero. No hubo largos discursos de sus dirigentes, sino la música de los cantantes de moda de Televisa: Espinoza Paz y Julio Preciado.
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