MÉXICO, D.F., 1 de julio (apro).- Un acosador sexual por internet requiere de apenas 12 minutos para atrapar a su presa, en su mayoría niños y adolescentes. En ese lapso, el depredador puede convencer a su víctima para desnudarse, fotografiarse y mandarle las fotos y videos a su cuenta personal.
A esta modalidad de acoso sexual cibernético se le conoce también como grooming y en la legislación penal no está tipificado como delito, dice la organización internacional Save the Children.
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