Jesús Cantú
CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- El cártel de partidos –conformado por el PRI, el PAN y el PRD– es consciente de su extrema debilidad y la posibilidad real de perder el poder en las elecciones presidenciales del 2018, por lo que recurre a soluciones desesperadas para intentar mantener su influencia y control de las posiciones clave en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y en los órganos de gobierno de las instancias del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y, eventualmente, por esa vía prolongar –incluso artificialmente– la Presidencia de la República.