CIUDAD DE MÉXICO (apro).– En vísperas del Día del Niño, la celebración se ve atravesada por una crisis digital de las infancias, donde el Estado mexicano y las empresas tecnológicas han dejado a la deriva a los menores que consumen contenido no regulado en redes sociales, el cual puede generar desde inseguridades corporales hasta vínculos con comunidades violentas o el crimen organizado.
Aunque el gobierno de México apenas comienza a considerar propuestas e iniciativas para limitar el acceso de menores a las redes sociales y proteger su integridad, las respuestas llegan tarde. Frente a esta demora, asociaciones civiles como El Poder del Consumidor y Cultivando Género han lanzado una petición urgente al Congreso de la Unión y a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para regular el consumo digital de niñas, niños y adolescentes (NNA).
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