El defensor de migrantes, en San Gabriel

JALISCO (proceso).- Sin sotana, vestido con pantalón vaquero pero con una cruz de madera en el cuello, el padre Alejandro Solalinde llegó en una camioneta de la Universidad de Guadalajara a la capilla de Telcampana, en pleno Llano Grande, con una sonrisa amigable, aunque el tema de su charla es duro: advierte que el hartazgo social que se percibe en todo el país podría ser el detonante de una revolución.

El pasado sábado 4, el sacerdote católico indicó que Jalisco es uno de los estados con mayor número de desaparecidos en todo el territorio nacional (las autoridades estatales reconocen 2 mil 300 casos). Frente a más de 50 personas del municipio de San Gabriel, marcado a su vez por este flagelo social, comentó que también otros lugares, como el Estado de México, se han convertido en focos rojos por el número de familias afectadas.



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