CHILPANCINGO, Gro., (apro) .- La presentación de la película “La misma sangre” en el auditorio Sentimientos de la Nación en Chilpancingo se convirtió en una exigencia de justicia para los ejecutados de la guerra sucia y los asesinatos de defensores de derechos humanos.
Así como la exigencia de libertad para los presos políticos y la denuncia de las regiones donde se ha instaurado el miedo para silenciar y desmovilizar a la sociedad.
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