Siete gasoductos no operan, pero benefician a empresarios, políticos y funcionarios

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Un intrincado programa de contratos para la construcción de gasoductos que beneficia a empresas energéticas, directorios plagados de exfuncionarios públicos ligados con grupos de poder, asociaciones adicionales con empresas implicadas en escándalos de corrupción y, finalmente, un costo estimado en 16 mil millones de pesos para este año, han desatado un nuevo debate nacional.

La mañana del lunes 11, el presidente Andrés Manuel López Obrador abordó en su habitual conferencia las condiciones en las que se encuentra la Comisión Federal de Electricidad (CFE), destacadamente en relación con siete gasoductos operados por particulares, a quienes se les paga sin que sus obras operen, con lo que colocó en la mira a las empresas IEnova, Carso y TransCanada.



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