El Papa viaja a Grecia y Chipre, países símbolo del rechazo a los migrantes

ROMA. (apro).-Grecia se ha convertido en uno de los frentes más calientes en el mundo en lo que se refiere a asuntos migratorios. Chipre va por ese camino. Con este preámbulo como punto de partida, el Papa Francisco emprenderá este jueves el segundo viaje de su pontificado por el país heleno, en una gira en la que también se desplazará a la pequeña isla chipriota, receptora en este último año de crecientes flujos migratorios hacia su territorio.

Francisco, de 84 años, ha sido en los últimos años uno de los altavoces más aguerridos de las políticas antiinmigración más restrictivas. Discursos que no siempre han encontrado consenso en los Ejecutivos europeos. Este es el caso de Grecia, país que en septiembre pasado aprobó su tercera legislación en dos años para facilitar las deportaciones y penalizar a las operaciones de rescate de los voluntarios. Pero también es el caso de la étnicamente dividida Chipre, cuya parte grecochipriota construyó en marzo de este año una de las últimas kilométricas alambradas para frenar los cruces migratorios desde la parte turca de la isla.



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