Niñez migrante: rostro de nuestras crisis

La niñez migrante no acompañada es la población en movimiento desde México y en tránsito por nuestro país bajo las situaciones más vulnerables y dramáticas. De entrada, encontrarse fuera de un hogar, sin el contacto inmediato con padre, madre o familiar cercano; transitar por lugares desconocidos y en condiciones de alto riesgo, utilizando transportes que amontonan personas en forma inhumana; carecer de sitios donde comer, dormir o asearse sin la angustia y amenazas del contexto, entre otros rudos aspectos del tránsito, son condiciones que explican que las niñas y niños migrantes se encuentren en un escenario de extraordinaria amenaza, cursando una experiencia que marcará su vida para siempre.

Más aguda es su vulnerabilidad si se trata de niñez extranjera; más aún si se trata de niñas o de indígenas. En todos los aspectos, el tránsito de niños y niñas de suyo es una problemática humana delicadísima que amerita el mayor de los esfuerzos gubernamentales y de la sociedad civil dirigidos a su protección. Pero la realidad es que hacemos muy poco por atender seriamente tan grave desafío humano.

Cumbre de las Américas y la piedra mexicana

Ciudad de México (Proceso).– La Cumbre de las Américas es el evento más relevante de política internacional que se realiza en el continente americano. En cada oportunidad convoca al más alto nivel de representación de las naciones y tiene por agenda importantes temas compartidos, como son preservar las democracias, promover el desarrollo económico o tratar rubros sobre seguridad, entre otros. Dentro de pocos días se realizará la novena cumbre, del 6 y al 10 de junio en Los Ángeles, siendo anfitrión el gobierno de Estados Unidos.

Como todo evento de esta naturaleza, no puede desligarse del contexto político que lo rodea, tanto el interno a cada país como el correspondiente a la coyuntura internacional. Particularmente así sucede en esta ocasión. Para el gobierno de Joe Biden es crítico el contexto político interno y, sobre todo, que la cumbre se realice en condiciones que le permitan demostrar capacidad de convocatoria e incidencia sobre asuntos relevantes, como el desarrollo económico y la migración internacional irregular. No es opción para Biden una cumbre deslucida y sin acuerdos sustantivos.

¿Amputar la ciencia en México?

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- El conflicto en curso en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), institución científica de vanguardia y con amplio reconocimiento nacional e internacional, ha puesto en cuestión el futuro de los Centros Conacyt –sistema que integra a 27 centros científicos y tecnológicos–, así como el futuro de la política científica y de la ciencia en México. No es un asunto menor, pues están en juego una herramienta fundamental del desarrollo del país, así como la formación de científicos y tecnólogos que surgen de estas instituciones. Está en juego algo muy serio.

De entrada, la historia individual de las entidades que hoy integran al sistema de Centros Conacyt se ha caracterizado por numerosos desafíos y, sobre todo, por trayectorias de éxito impulsadas por comunidades responsables, comprometidas y de indeclinable vocación científica. Con recursos y sin recursos, durante periodos difíciles y otros con crecimiento, son instituciones que han avanzado notablemente. Después de varias décadas de esfuerzo, hoy son centros de vanguardia, dedicados a la formación de generaciones de científicos y produciendo conocimiento y tecnologías especializadas.

Rutas migrantes y estructuras del tráfico

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Como ha sido reconocido por el gobierno federal –Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, el 22 de diciembre– el tráfico de personas es un negocio criminal de ganancias impresionantes y con mayor influencia que los cárteles de las drogas, lo cual alude a una estructura económica y operativa gigantesca… al tiempo que invisible para las autoridades responsables.

Efectivamente, se ha hecho prácticamente nada para desarticular a esas organizaciones que explotan cruelmente a migrantes y refugiados de todas las nacionalidades, incluyendo a mexicanos.

Nación, nacionalidad y traición

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Entre otros elementos fundantes del marco jurídico, en la Constitución política de México se encuentra la definición esencial de la Nación, los criterios sobre la nacionalidad y, además, algunas prohibiciones explícitas que en caso de realizarse configurarían una abierta traición a sus principios. Incumplir con la norma constitucional es asunto grave.

Nuestra Carta Magna en esencia es producto de los diputados constituyentes de 1916-1917 y fue elaborada dentro de un ambiente político de radical nacionalismo, reflejado a lo largo de su texto y en particular, de manera enfática, en las definiciones sobre la nacionalidad, es decir, en los principios que determinan quiénes somos las y los mexicanos, integrantes de la Nación. 

Las y los nuevos mexicanos

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- El 18 de mayo de 2021, hace apenas unos meses, cerca de 12 millones de personas que viven en los Estados Unidos amanecieron con la novedad de que poseen la nacionalidad mexicana (además de otras personas que viven en diferentes países). Esa mañana, el Diario Oficial de la Federación publicó una reforma constitucional de alcance extraordinario, histórico puede afirmarse sin duda alguna, que modificó el Artículo 30 de la Constitución para establecer un nuevo concepto jurídico sobre la nacionalidad mexicana.

La trascendente reforma constitucional prácticamente ha pasado inadvertida y no se han valorado sus enormes consecuencias. No obstante, el acto jurídico implementado por la potestad soberana de la Nación implicó transformar a la Nación misma y a sus integrantes. Cambió el número de personas mexicanas y sus espacios sociales y territoriales, marcando el futuro de manera profunda.

Un fantasma recorre el mundo, el fantasma antiinmigrante

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Durante el último trienio, en nuestra región del planeta se ha fortalecido una inercia que conduce a políticas de gobierno antiinmigrantes y a actitudes públicas de tinte xenófobo. Sin duda, la fuerza que impulsa agresivamente esta dinámica es el actual gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump y su ideología extrema y anacrónica, que no obstante ha recuperado exitosamente raíces culturales y orgánicas en la sociedad estadunidense que parecían erradicadas. Pero no están solos.

En el mundo, la movilidad internacional de las personas y el debate sobre las políticas para su atención por los países receptores y por los expulsores se ha convertido en asunto fundamental. Con frecuencia, en los países desarrollados el desafío migratorio ha derivado en discusiones sobre identidad nacional, xenofobia, seguridad pública, empleo, economía y otros, que reflejan un rechazo a la inclusión de extranjeros, sobre todo si proceden de regiones subdesarrolladas. En Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Austria, Hungría, entre otros, la cuestión migratoria ha podido convertirse en eje principal de la política interna y de los asuntos que pueden decidir elecciones y gobiernos.