El pueblo juez

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que, para resolver el tema de las candidaturas canceladas de Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón Orozco, los magistrados encargaran una encuesta telefónica.

“Sería muy sencillo ahora que hay estos sistemas de teléfono, un call center, que hoy y mañana el tribunal –una empresa especializada– hiciera una encuesta y preguntara a todos: ‘¿Quieres que participe este candidato o no? ¿Se le acepta el registro o no?’”

El pasado está por llegar

Recordemos el magnicidio de Colosio 27 años después; una sociedad de memoria corta es una sociedad de transiciones largas.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Aunque cada presidente ha presentado el suyo, sólo un puñado de proyectos de nación se distingue de los demás. El que esgrime Andrés Manuel López Obrador es uno de ellos. En contraposición a la narrativa aspiracional del “periodo neoliberal” –un México moderno, primermundista, que en cierto modo evocó al alemanismo–, AMLO propone que México sea no lo que puede ser sino lo que ha sido: un país tradicional, bucólico, alejado de arquetipos extranjeros. Su consigna es detener la modernización, que sólo beneficia a una minoría privilegiada, e invocar el regreso del excepcionalismo mexicano.

Un ataque al Poder Judicial Federal

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Poder Judicial de la Federación ha sido objeto de un ataque infundado e imperdonable de parte del presidente de la República. Por venir de quien viene es grave; por estar referido al Poder Judicial Federal, peligroso. Ameritó el ataque un hecho que es común en la administración de justicia: una suspensión provisional en un amparo enderezado a combatir reformas a la Ley en materia eléctrica.

El señor presidente no se midió; tampoco tuvo idea del alcance de su despropósito. Sus declaraciones fueron más allá de ser una de sus tantas “ocurrencias”. Son una soberana torpeza política y un atentado contra el estado de derecho

Beltrones: ¿La corrupción como divisa?

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Se afirma, no sin razón, que en política no hay casualidades, y en esa lógica Manlio Fabio Beltrones, un hombre polémico –y quien tuvo un gran poder en el esplendor y en el ocaso del priismo–, ahora se encuentra envuelto en una trama, junto con su hija, su esposa y un socio, por varios millones de dólares en Andorra.

La nota del diario El País que da cuenta de este incidente arroja indicios razonables de que puede ser veraz este hecho que se expone. Lo es más por la desafortunada narrativa de la hija, Sylvana Beltrones, y de la esposa del político priista para explicar lo que, hasta este momento, parece inexplicable.

Las feministas vs. AMLO

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Indudablemente el presidente tiene posturas desacertadas acerca de la violencia de género y el feminismo, a los que, además, suele referirse con muy desafortunadas declaraciones. No abundaré aquí sobre mis discrepancias con esas y otras cuestiones de su política. Tampoco me interesa salir en su defensa. Aunque sus posturas me preocupan mucho, pues reflejan ciertas inconsistencias de la 4T como un proyecto de izquierda democrática radical; lo que me interesa criticar en estas páginas es la narrativa que circula acerca de una confrontación entre AMLO y las feministas.

Esa narrativa tiene dos vertientes: por un lado, oculta o niega una realidad compleja –hay feministas con AMLO, feministas contra AMLO y feministas indecisas y ambivalentes (ni con él ni contra él)–, y por el otro es utilizada por operadores y difusores de distintos grupos políticos para atacar a AMLO y a la 4T, y para ello falsean o deforman la postura crítica del feminismo.

Traidores

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- La traición, que significa “entregar a alguien al enemigo”, es un acto atroz. Dante le reserva el último círculo del infierno, donde habita el demonio –el traidor absoluto; el ángel sublevado contra Dios. Allí, quienes traicionaron padecen el clima propio de su vileza: un lago helado como su corazón; los peores, las fauces del demonio que eternamente los devora. Shakespeare la compara con un crimen mayor. Cuando el Rey Lear se sabe deshonrado públicamente por su hija Regania, exclama desesperado: “(…) es peor que asesinar”.

Si quienes nos “gobernaron” en el pasado pertenecen a la estirpe de los fraudulentos, a quienes Dante reservó la quinta fosa del octavo círculo del infierno, donde habitan hundidos en la viscosidad de la brea, López Obrador y Morena pertenecen a la de los traidores. Sus traiciones son innumerables: a las víctimas, a las mujeres, a los indígenas, al medioambiente, a la salud. Me centro en una, la traición a las víctimas y a la paz del país.

Las acusaciones de corrupción detrás de la vacuna china

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Las acusaciones de corrupción se han abaratado a su nivel más bajo, que es cuando se utilizan como mera arma arrojadiza entre políticos cuyo último interés es combatir la corrupción.

El estilo presidencial que señala a los adversarios de corruptos, sin asumir la obligación de probar los dichos, es imitado profusamente dentro de su gabinete. La misma fórmula con la que se descarta y estigmatiza a los adversarios del gobierno, se utiliza para descartar y estigmatizar a los adversarios dentro del gobierno.

El cristal con que se mira

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Quizá los estragos post pandemia no sean sólo el dolor de las ausencias, las secuelas de la infección y la precariedad económica. Otra consecuencia del maldito coronavirus podría ser un mal aprendizaje: la percepción de que los seres humanos nos estorbamos unos a otros. No me refiero a la socialización: el riesgo no es que nos convirtamos en una sociedad de ermitaños, si vale el oxímoron, sino que crezca la desconfianza y el rechazo a la otredad. Tampoco hablo solamente de una actitud consciente de miedo al contagio; temo un daño inconsciente más profundo, un recrudecimiento del segregacionismo, de la pulsión de erigir barreras y fabricar enemistades.

Hay una vacuna para eso, y se llama perspectiva. Más que como año de calamidades, haríamos bien en ver el 2020 como invitación a las revaloraciones. “Todo es relativo”, solíamos decir en la escuela, deslumbrados por el relativismo, cuando caíamos en la cuenta de que habíamos despreciado o subestimado a alguien que a la luz de nuevos acontecimientos o en comparación con otras personas nos parecía más valioso. Y, sí, en este annus horribilis aquilatamos a médicos y enfermeras desconocidos y trabajadores de servicios esenciales que antes nos eran invisibles o de quienes, con demasiada frecuencia, nos quejábamos. Podemos concebir la otredad como algo bueno, podemos hablar del “extraño amigo”. Podemos comprender que quienes no se parecen a nosotros, quienes no piensan como nosotros, no son por ello malos y mucho menos han de ser nuestros enemigos.

Guía ética y el catecismo político de AMLO

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó el jueves 26 de noviembre la Guía Ética para la Transformación de México. Hay que recordar que es un viejo empeño de AMLO y una oferta de campaña. En su presentación el presidente declaró: “Hemos venido sosteniendo que la crisis de México no es sólo económica sino también por una pérdida de valores culturales, morales y espirituales; se presentó en los últimos tiempos todo un proceso de degradación de la vida pública y para enfrentarlo no basta con acciones que mejoren temas materiales, es importante fortalecer los valores, procurar el bienestar material y el del alma”. La guía es texto que busca infundir a la ciudadanía valores culturales, morales y espirituales. Consta de 20 postulados que se recrean sobre principios universales. Los redactores fueron enfáticos: no pretende imponer valores sino abrir un amplio debate. Como era de esperar, la guía ha desatado fuertes críticas sobre todo en las redes sociales.

La idea de un código moral en la vida pública no es nueva. AMLO en tres campañas presidenciales ha venido afinando el concepto. Están estrechamente vinculadas a su “República Amorosa”, al “bienestar del alma” y al “pueblo bueno”. Hay allí, según el presidente, una gran reserva de valores morales y espirituales aletargados. Sin embargo, debido a la falta de justicia y a la ideología neoliberal aspiracionista, el pueblo se ha convertido en violento. Potencialmente, se ve obligado a robar, a participar de la corrupción, y los jóvenes son carne de cañón para el crimen organizado.

Dos años después

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El peor argumento de los conservadores consiste en que el nuevo gobierno ha dejado todo igual que antes. Lo han repetido los portavoces conservadores en todos los medios. De esta forma, admiten que antes, con los gobiernos de ellos, el país estaba mal y requería con urgencia un cambio. Es esa quizá una de las pocas coincidencias que tienen con el gobierno actual, pero la única que confiesan. De todas formas, es un triunfo no previsto de la 4T.

Lo que no pueden demostrar los conservadores es que estemos peor, pandemia aparte, naturalmente, ya que ésta no puede ser atribuida al gobierno, aunque pretenden que lo sea.